Editorial/Opinión

Una limosnita


Una limosnita

Un día después que el gobierno fue sorprendido rompiendo la alcancía y echando mano de los recursos que el Fondo Monetario Internacional depositó en el Banco Central de Bolivia para respaldar las reservas internacionales, el ministro de economía, Marcelo Montenegro hizo un gesto de soberbia para sacudirse del papelón. Dijo que nuestro país no necesita de la plata de ese odiado organismo multilateral, satanizado al extremo de que la ex presidenta Jeanine Añez ha sido procesada por haberle aceptado un préstamo. Ni bien asumió Arce, devolvieron los recursos y anunciaron el juicio por “vendepatria” y otras graves acusaciones a la ex mandataria. La pose altanera de Montenegro se dio cuando el gobierno está desesperado, buscando quien le preste lo que sea para cubrir la persistente demanda de dólares y casi al mismo tiempo de la cumbre del agua en Nueva York, donde Luis Arce pidió condonación de la deuda. No es la primera vez que lo hace, pero todos siguen preguntándose todavía qué tiene que ver el H2O con los $$$ que hacen perder el sueño al mandatario boliviano.