Editorial/Opinión

Ruido y nueces


Ruido y nueces

Cuando estalló la pandemia del Covid-19 en Europa, muchos pusieron su atención en Bélgica, una de las naciones mejor organizadas del continente, pero que arrojaba cifras muy altas de infectados y fallecidos. Pronto se dieron cuenta que eso ocurría por el alto porcentaje de pruebas que se hacían y porque las autoridades sanitarias belgas jamás ocultaron los números. Algo parecido está pasando en América Latina. En su momento fue Ecuador el que acaparó los titulares de prensa por la alta incidencia del Coronavirus en algunas ciudades. Los medios mostraban muertos por las calles y un panorama desolador en los hospitales. Luego de comprobó que gran parte de la “culpa” de esa mala imagen la tenía el sistema de rastrillaje, modalidad que ha sido imitada en Bolivia y que permite detectar enfermos en los barrios alejados y que también realiza el levantamiento de cadáveres, situación que suele acaparar mucha prensa. Revisando las estadísticas, Ecuador tiene una de las tasas más bajas de muertos por Covid cada 100 mil habitantes (34,2) mientras que Perú está en la cima con 63,2, seguido de Chile, con 52,3. Bolivia no aparece en el ranking, pues tiene una tasa de apenas 4,3 muertos cada 100 mil habitantes.